Virtus Nº23 – Mi pecado insoportable: Educar el sentido de culpa, el remordimiento y el perdón

Autor: Miguel Ángel Fuentes
Páginas: 32

Llamamos “sentido del pecado” al juicio de la conciencia por el cual juzgamos como ofensa a Dios los actos que se oponen a la ley moral; el “sentimiento de culpabilidad” es, en cambio, el pesar que nos acomete al reconocernos autores de tal transgresión; este último se presenta, a menudo, como mordimiento de conciencia (que llamamos “re-mordimiento” para subrayar que es un continuo mordiscar interior).

La conciencia es un juicio de la razón por el que aplicamos nuestro conocimiento moral a los actos particulares. Nos acompaña a lo largo de todo nuestro obrar propiamente humano, mostrándonos la bondad o malicia de los actos que se nos presentan como posibles realizaciones (es decir, nuestros planes, proyectos, tentaciones, deseos) y dictamina la exigencia de realizar algunos de ellos (o sea, su obligatoriedad), o, por el contrario, la necesidad de abstenernos por razones morales (su interdicción). A esta conciencia se la denomina “antecedente”, porque mira a los actos futuros. Cuando la conciencia es testigo de lo que hacemos la llamamos “concomitante”. Y le damos el calificativo de “consiguiente” cuando enjuicia los actos ya realizados, sea que nos tranquilice y nos apruebe; o bien nos reprenda por haber actuado mal.

Descripción

Índice – Virtus Nº23 – Mi pecado insoportable
  1. Un ejemplo notable
  2. El sentido del pecado
  3. El sentimiento de culpabilidad y el remordimiento de la conciencia
  4. El sentido del perdón
  5. Epílogo